La menopausia no es una enfermedad: es una etapa natural en la vida de las mujeres. Llega cuando las menstruaciones desaparecen durante 12 meses seguidos, y marca el final de la etapa fértil. Entender los síntomas de la menopausia puede ayudarte a anticiparte a los cambios, cuidar tu cuerpo y sentirte mejor durante la transición.
En promedio, la menopausia aparece alrededor de los 51 años, aunque algunas mujeres la experimentan antes o después.
Cuando ocurre antes de los 40, se la conoce como menopausia precoz y requiere control médico para descartar otras causas hormonales o metabólicas.
Según un estudio de la AAPEC y el registro nacional RENAME, las argentinas suelen atravesar la transición entre los 45 y 52 años, con síntomas que pueden durar varios años y variar en intensidad.
No hay una experiencia igual para todas, de hecho, se estima que existen hasta 34 síntomas de la menopausia. Algunas mujeres casi no notan cambios, y otras sienten molestias que afectan su bienestar. Según revisiones científicas globales que analizaron más de 480.000 casos, estos son los síntomas más frecuentes:
Más del 70 % de las mujeres presentan los clásicos “calores”. Se deben a la fluctuación de estrógenos, que alteran la regulación de la temperatura corporal. Pueden durar entre 5 y 7 años.
EVA Tip: Consultar a tu gineco de confianza, es importante tartar los calores porque deterioran nuestra salud cardiovascular
Los bajos niveles de estrógenos reducen la lubricación natural y la elasticidad de la zona íntima, lo que puede generar ardor, picazón o dolor durante las relaciones sexuales.
Entre el 45 % y el 77 % de las mujeres lo experimentan en algún momento (JAMA, 2024).
Podés probar el Gel Lubricante Evagina, como primer escalón de tratamiento de la sequedad vaginal, para volver tus relaciones sexuales más placenteras con humectación similar a la propia de la vagina o el Serum Íntimo Evagina para mejorar el confort de la zona.
El descenso hormonal también puede afectar el ánimo: irritabilidad, ansiedad, insomnio o dificultad para concentrarse. Algunas mujeres describen la sensación como una “niebla mental”.
La buena noticia es que el ejercicio, la alimentación saludable y el acompañamiento psicológico ayudan a regular el estado emocional.
La piel puede volverse más seca, el cabello más fino, y el metabolismo más lento, lo que a veces lleva a aumentar de peso. También pueden aparecer dolores musculares o articulares, reportados por hasta el 65 % de las mujeres según estudios recientes (BMC Public Health, 2024).
La causa principal es la disminución de estrógenos y progesterona, hormonas que intervienen en muchos procesos del cuerpo:
Cuando sus niveles bajan, se alteran varios sistemas.
De hecho, investigaciones del National Institute on Aging (EE.UU.) señalan que los cambios de la menopausia impactan tanto en la salud física como en la emocional, y que el seguimiento médico puede reducir riesgos futuros.
No existe una fórmula única, pero sí hábitos que marcan la diferencia:
Pedí turno con tu ginecóloga si:
Recordá que la menopausia no necesita “cura”, sino acompañamiento. Existen alternativas médicas, naturales y de autocuidado que mejoran notablemente el bienestar.
La menopausia no es el final de nada. Es el inicio de una etapa de madurez, autoconocimiento y equilibrio.
Escuchar a tu cuerpo, cuidarte con productos adecuados y mantener controles médicos regulares te permite transitarla con libertad y bienestar.
Porque cada etapa merece sentirse bien. Cuidate con EVA.